Risin' Goat

Helena de Juan

Ellos dijeron que estaba loca, pero no se sabe cómo, la suerte hizo que ella les convenciese de que… ¿no estamos todos locos de alguna manera?Amante obsesiva de todo tipo de arte, Helena vive en un mundo paralelo que sólo ella conoce.

Le da igual: teatros, museos, bares de música en directo, recitales de poetas con su postureo al uso o incluso garajes de artistas que van de reivindicativos… Se puede quedar horas intentando discernir qué quiso expresar el autor cuando pegó ese chicle en la pared. No es broma, La Cabra tuvo que morderla una vez para comprobar si estaba viva.

Desde que entró por la pequeña puerta del conejo a los 14 años, su país de las maravillas se fundió con la realidad y ahora no hace sino intentar trasladar todo lo que ve en su mente al lienzo (trabaja en ordenador, pero lienzo queda más poético).En Risin’ Goat ha adoptado el papel de artista conceptual, dando forma y luego piel con sus texturas a aquello que La Cabra le ordena que saque del mundo de su cabeza para sacar adelante sus planes.

Un juego: Portal 2

Un grupo: Nino Bravo (un grupo en sí mismo)

Un libro: Demian de Herman Hesse

Un cómic: MAUS de Art Spiegelman (Helena lo llama novela gráfica)

Una cita…

“Me lo contaron y lo olvidé; lo ví y lo entendí; lo hice y lo aprendí”

Confucio, el que inventó la confución